Camy
Camelia Miranda
Grana la noche,
el silencio se despeña
mientras el sueño se desliza;
incauto y frágil,
repasando el día entre los párpados
y finalmente cediendo
espacios a la incertidumbre.
Definitivo,
el cuerpo cae sin memoria
con el abrazo de la aurora.
Da vueltas
y se resiste con los primeros rayos.
Aún sin deseos
intenta su conexión a tierra
y da el primer paso.
Frío el piso de la realidad
despierta el ceño
y el salto hacia el día
y a los olvidos de ayer.
…Apacible yace la carga
agotada en un rincón de la casa,
en un ángulo impotente de la mirada,
ante una utopía sin reintegro….
(Publicado en Mundo Poesía el 06 de Enero del 2017)
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