daniel amaya
Poeta fiel al portal
Sentado sobre el vacío
me inclino a pensar en la noche,
a lo lejos señales prenden y apagan
como señalando un camino profundo,
un manto cubre la luna
vistiéndose de seda,
la tristeza que se postra en el cielo
brilla melancolía con recelo,
hay asientos para recordar con la luna
el tiempo vuela y se despide...
Antes solía seguir a la luna
como un tesoro perdido,
a veces ella también me buscaba
como unidos de mente,
yo me arropaba con el telar de la noche
más claro que la soledad,
tan frío como tú confidente.
Ahora platico con la cobija de la noche,
la luz de luna vigilia mí alma,
cocuyos se funden en sueños,
el viento le da razón al frío
y a la mesa de noche que cuida de mi sueño.
Ciertamente cuando miro la luna estás,
pronto me dejarás
los barcos zarpan lejos,
en noches surgen la esperas
oh melancolía! el barco te da razón.
me inclino a pensar en la noche,
a lo lejos señales prenden y apagan
como señalando un camino profundo,
un manto cubre la luna
vistiéndose de seda,
la tristeza que se postra en el cielo
brilla melancolía con recelo,
hay asientos para recordar con la luna
el tiempo vuela y se despide...
Antes solía seguir a la luna
como un tesoro perdido,
a veces ella también me buscaba
como unidos de mente,
yo me arropaba con el telar de la noche
más claro que la soledad,
tan frío como tú confidente.
Ahora platico con la cobija de la noche,
la luz de luna vigilia mí alma,
cocuyos se funden en sueños,
el viento le da razón al frío
y a la mesa de noche que cuida de mi sueño.
Ciertamente cuando miro la luna estás,
pronto me dejarás
los barcos zarpan lejos,
en noches surgen la esperas
oh melancolía! el barco te da razón.
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