Atenea Sheresada
Poeta fiel al portal
Ja, me pides perdón,
te arrodillas y suplicas,
por que hasta hoy lo pensaste,
tal vez creíste no lo sabría.
Tenía una fe tan ciega,
que solo el dolor
le ha regresado la vista,
pero es ya muy tarde.
Te amé, fuiste mi amigo,
de tí no quiero saber nada
ahogate si quieres en lagrimas,
pero ya no me conmueves.
No finjas arrepentirte,
si entre sus piernas sonreías,
no digas que me amas
si su cuello era el que mordías.
Me marcho para no saber de ti,
por que ya no te amo,
el respeto ya te lo perdí,
nada puedes hacer ya para mi.
No me busques, no me encontraras,
no llores ante mi recuerdo,
que no te he de perdonar,
nunca me podrás olvidar.
Si crees que te extraño,
estas muy equivocado,
si crees que lloré no es verad
no eres tan importante, afronta esa verdad.
No me respetaste,
no te respetaste a ti,
serás un vagabundo solitario,
amargado sin fin.
te arrodillas y suplicas,
por que hasta hoy lo pensaste,
tal vez creíste no lo sabría.
Tenía una fe tan ciega,
que solo el dolor
le ha regresado la vista,
pero es ya muy tarde.
Te amé, fuiste mi amigo,
de tí no quiero saber nada
ahogate si quieres en lagrimas,
pero ya no me conmueves.
No finjas arrepentirte,
si entre sus piernas sonreías,
no digas que me amas
si su cuello era el que mordías.
Me marcho para no saber de ti,
por que ya no te amo,
el respeto ya te lo perdí,
nada puedes hacer ya para mi.
No me busques, no me encontraras,
no llores ante mi recuerdo,
que no te he de perdonar,
nunca me podrás olvidar.
Si crees que te extraño,
estas muy equivocado,
si crees que lloré no es verad
no eres tan importante, afronta esa verdad.
No me respetaste,
no te respetaste a ti,
serás un vagabundo solitario,
amargado sin fin.