Vagas a la deriva…

Vagas con tus pensamientos como un barco a la deriva que mirando al firmamento no encuentra la estrella…el compás. Tu nave se desvió; dices no tener rumbo, perdido en tu mar de situaciones donde a diario emociones, confunden tu brújula interna, y te hacen sentir vagar.

Pero déjate llevar, no pelees con la vida a veces hay que flotar; como una hoja en un río disfrutando del paisaje y mirando el horizonte
alargando nuestra vista, sin sulfurarte o frustrarte, dejando las cosas pasar.

Vagando vas encontrando, mirando, y sintiendo cosas que un día te servirán de compás. Ese día despertaras y sabrás que tienes rumbo, en un instante tu nave se cansara de vagar. Por ahora, abre los ojos, mira con ellos abiertos. ¡Capitán, no te confundas!
Dile a tu corazón que se llene de paciencia, tú sabes bien que no hay ciencia para navegar la vida, es solo con experiencia que algún día has de llegar a ese lugar perfecto (aquel que te corresponde); a ese puerto, no se donde, que solo tú conocerás.

Y mientras vayas vagando sigue solo pensando que Dios siempre esta contigo que no se ha ido de ti. Jamás te dejara solo, es Él quien te ha puesto aquí. Tal parece que al vivir, lo has hecho todo tan rápido, que este tiempo es de vagar, es tu tiempo de mirar, de ver, y de contemplar, es momento de sentir.

Miro tu nave de lejos, desde la costa de mi alma y ahora que estas perdido es que te pude encontrar; porque cuando tenias la ruta trazada por lo vivido, no sabia donde estabas navegando…Capitán.

Quiero yo imaginar que Dios movió tu cuadrante que tiró tu brújula al viento, lleno el mar de movimiento, y escondió las estrellas del firmamento para ponerte a vagar y dejarme disfrutar. Tu barca se iba acercando y a mi puerto fue a parar. Como voy a olvidar ese instante tan hermoso que llenó mi alma de gozo, cuando a mi puerto llegaste, y tu barca amarraste trayendo felicidad.
Por un ratito, un segundo, le diste luz a mi mundo y mi corazón moribundo sonreía sin cesar. Tan pronto como llegaste, te fuiste sin anunciarte, te fuiste otra vez a vagar. Sigue vagando sin rumbo, no detengas tu navío, que desde acá yo te admiro y con certeza te digo que a tu puerto has de llegar.


Precioso, me dejas sin palabras, seguro que ya llegó su puerto y que suerte tuviste un día de que al tuyo se amarrara..
Te invito:
http://www.mundopoesia.com/foros/prosa-generales/256211-la-despedida-sera-en-blanco.html
 
La autocomplacencia es como la vanidad, que va y viene y nunca se detiene. Creo que usted y yo tenemos visiones antagónicas sobre lo que es coherencia interna. Espero que al menos disfrute con lo que escribe.
 
Vagas con tus pensamientos como un barco a la deriva que mirando al firmamento no encuentra la estrella…el compás. Tu nave se desvió; dices no tener rumbo, perdido en tu mar de situaciones donde a diario emociones confunden tu brújula interna y te hacen sentir vagar.

Pero déjate llevar. No pelees con la vida, a veces hay que flotar. Como una hoja en un río disfrutando del paisaje y mirando el horizonte alargando nuestra vista, sin sulfurarte o frustrarte, dejando las cosas pasar.

Vagando vas encontrando, mirando, y sintiendo cosas que un día te servirán de compás. Ese día despertaras y sabrás que tienes rumbo, en un instante tu nave se cansará de vagar. Por ahora, abre los ojos, mira con ellos abiertos. ¡Capitán, no te confundas! Dile a tu corazón que se llene de paciencia, tú sabes bien que no hay ciencia para navegar la vida, es solo con experiencia que algún día has de llegar a ese lugar perfecto (aquel que te corresponde); a ese puerto, no se donde, que solo tú conocerás.

Y mientras vayas vagando sigue solo pensando que Dios siempre esta contigo que no se ha ido de ti. Jamás te dejará solo, es Él quien te ha puesto aquí. Tal parece que al vivir, lo has hecho todo tan rápido que este tiempo es de vagar, es tu tiempo de mirar, de ver, y de contemplar, es momento de sentir.

Miro tu nave de lejos, desde la costa de mi alma y ahora que estas perdido es que te pude encontrar; porque cuando tenias la ruta trazada por lo vivido, no sabia donde estabas navegando…Capitán.

Quiero yo imaginar que Dios movió tu cuadrante, que tiró tu brújula al viento, llenó el mar de movimiento, y escondió las estrellas del firmamento para ponerte a vagar y dejarme disfrutar. Tu barca se iba acercando y a mi puerto fue a parar. Como voy a olvidar ese instante tan hermoso que llenó mi alma de gozo, cuando a mi puerto llegaste, y tu barca amarraste trayendo felicidad.
Por un ratito, un segundo, le diste luz a mi mundo y mi corazón moribundo sonreía sin cesar. Tan pronto como llegaste, te fuiste sin anunciarte, te fuiste otra vez a vagar. Sigue vagando sin rumbo, no detengas tu navío, que desde acá yo te admiro y con certeza te digo que a tu puerto has de llegar.

Vagamos por el inmenso mundo del saber, vamos preguntando, aprendiendo, gustando... En la acción que se hace nuestro cuerpo conocerá nuevas sensaciones que le servirán de parámetro a lo que se vivirá en el futuro... Buenas letras mi amigo te felicito, dejo todas las estrellas, bendiciones...
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba