carlos lopez dzur
Poeta que considera el portal su segunda casa
Para que disfrute alguno de mis textos,
usted tiene que ser valiente, exactamente éso,
contar con una de las virtudes militantes,
tener un remanente de gozo en sí
porque es un gozo saber que se matan
agonías, sentimientos de hecatombe
cuando queda un constructor desconocido
y alguien que no se conforma con estar muerto
en vida, que es la peor de las muertes.
Usted tiene que sonreir a lo que diga
porque yo estoy derribando el atavismo
de que hemos nacido nomás para el lamento.
Usted vea cómo yo me reconstruyo
y pongo en orden mi polvo y mi linfa
aunque sea con palabras seminales,
húmedas aún de viejas algas,
olorosas aún a mis pantanos.
Este hombre que se textualiza ha querido vivir,
se atrinchera en la guerra-poema de su vida
y trata de sacarle a la tristeza una sonrisa
y a la violencia (que hoy parece que todo
lo circunda) el valor para seguir adelante
sin rendirse; usted sea más valiente
que yo, sonría desde los dolores
que se fundan en los huesos,
fabrique el alma y compártala conmigo
para que yo sienta que no
he perdido el tiempo.
09-01-2004 / El libro de la guerra
usted tiene que ser valiente, exactamente éso,
contar con una de las virtudes militantes,
tener un remanente de gozo en sí
porque es un gozo saber que se matan
agonías, sentimientos de hecatombe
cuando queda un constructor desconocido
y alguien que no se conforma con estar muerto
en vida, que es la peor de las muertes.
Usted tiene que sonreir a lo que diga
porque yo estoy derribando el atavismo
de que hemos nacido nomás para el lamento.
Usted vea cómo yo me reconstruyo
y pongo en orden mi polvo y mi linfa
aunque sea con palabras seminales,
húmedas aún de viejas algas,
olorosas aún a mis pantanos.
Este hombre que se textualiza ha querido vivir,
se atrinchera en la guerra-poema de su vida
y trata de sacarle a la tristeza una sonrisa
y a la violencia (que hoy parece que todo
lo circunda) el valor para seguir adelante
sin rendirse; usted sea más valiente
que yo, sonría desde los dolores
que se fundan en los huesos,
fabrique el alma y compártala conmigo
para que yo sienta que no
he perdido el tiempo.
09-01-2004 / El libro de la guerra