sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Valentina fue a comprar la lotería
y sus días se hicieron locos
le tocaron los millones
y su recreación se hizo auténticamente una ola de emociones
se beso con el cajero
y después se compro un chicle en el que masticaba y masticaba
hasta darle tal importancia que parecía su mascota de tanto vicio
es así como Valentina le hacían madrugar
los mensajes de su cuenta la hacían navegar
y navegando por la red un piso se compro
y como no quería hacer nada
a una criada le tocó
su mejestuosa mirada
a los nobles conquistó
y el panadero del pueblo una barra de pan le regaló
como tenía muchos millones
a los euros se agarró
y ni el más pesado del pueblo
puedo quitarle su emoción
el carnicero le regalo un jamón
y Valentina iba con un cheque en blanco diciendo que les pagó
todo era su más que majestuosa riqueza
iban dos niños cabalgando en un caballo
y uno de ellos el caballo le regaló
Valentina lo negaba
y sus euros la aclamaban
invitaba a todos cuando le daba la gana
muchas veces se alquilaba el piso de su amigo el otro gran rico
y había piscinas
había duchas
pero casi se ahoga
y decidió venderla
sin permiso de su anterior dueño
Valentina iba metiéndose en cada lío
que no veas
el dinero le había sacado sus peores defectos
se creía la Bartolica del pueblo
y nada ahí andaba
su moto y su coche
sus regalos que ella creía que le regalaban
pero todo era una mentira
que ella misma se creía
a ella le cobraban
solo que ella ni se daba cuenta de lo que debía
y pagaba sin contar
y los que vendían le mentían
y esta pagaba más y más
le daban un beso
le hacían el amor
y después la invitaban a un trozo de jamón
¿quien eran más impostores?
¿ella o los otros?
no se fiaban los unos de los otros
el dinero los arrastraba a la cárcel
conforme pasaba el tiempo la gente se aprovechaba de ella
y ella malgastaba sin saber lo que tenía
hasta que las deudas le comían
ella acabó sus días en un psiquiátrico
y los impostores los pillo la policía
al dueño del piso alquilado
denunció a Valentina
pero como no estaba muy bien de la cabeza
pues le devolvieron el piso a su amigo
y Valentina acabo donde ya he mencionado
¡hay la pobre valentina!
que infeliz para algunos y que pilla para otros
pero más listo es el dinero que los engañó a todos.
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