Nat Guttlein
さん
Una cobarde ante la vida
y una suicida ante el amor.
Me deprimo por las noches
y quizás me levanto cantando en las mañanas.
Me ahogo en mas tazas de té
y me arropo en el inodoro buscando un porqué. Sacrifico sueños por pesadillas
y espero Romeo 's en mi ventana.
Los libros en la repisa salen a volar
y flotan sobre los pañuelos rotos y manchados por la humedad.
La luz brillante me anuncia otro trágico final
y la silueta de la muerte me recibe con los brazos abiertos.
No hay un cielo ni hay un infierno.
No hay nada.
Nada por desestimar.
Nada por lo cual resignarse
ni siquiera un par de zapatos caros por los cuales lamentarse.
Seca las lágrimas con las muñecas rotas y vuelve a dormir.
Todo lo que no fue no será nunca.
y una suicida ante el amor.
Me deprimo por las noches
y quizás me levanto cantando en las mañanas.
Me ahogo en mas tazas de té
y me arropo en el inodoro buscando un porqué. Sacrifico sueños por pesadillas
y espero Romeo 's en mi ventana.
Los libros en la repisa salen a volar
y flotan sobre los pañuelos rotos y manchados por la humedad.
La luz brillante me anuncia otro trágico final
y la silueta de la muerte me recibe con los brazos abiertos.
No hay un cielo ni hay un infierno.
No hay nada.
Nada por desestimar.
Nada por lo cual resignarse
ni siquiera un par de zapatos caros por los cuales lamentarse.
Seca las lágrimas con las muñecas rotas y vuelve a dormir.
Todo lo que no fue no será nunca.