Existe un nombre subyacente
escondido tras los muros de la noche
la memoria, como un océano vivo,
lo hace emerger de sus entrañas azules
el viento lo pronuncia
a través de una secreta canción de la mente y de mis labios
presencia, susurro, certeza…
No se aborda el barco del olvido
cuando es el corazón quien escribe la ruta
el aire salino persistente en la llovizna
es como el beso de un augurio,
profecía de otros besos, más besos que vendrán…
Suenan muy dentro ecos de versos, epístolas,
leyendas de flores y diamantes en un lenguaje ya aprehendido,
designios que despiertan la sonrisa
un vals apasionado, iluminado de dulzuras
un vínculo, el vínculo
el amor intacto
indivisible, inquebrantable,
tan tuyo, tan mío.
......................
[/QUOTE)
"A dónde te escondiste Amado
y me dejaste con gemido.
Como el ciervo huiste
habiéndome herido.
Salí tras tí clamando
y eras ido."
(Cántico espititual. San Juan de la Cruz)
Tienen tus versos el sabor del amor místico. Ese amor que en ocasiones se "esconde tras los muros de la noche" para surgir diáfano, luminoso en instantes posteriores, llenándonos el corazón de gozo. Es el amor que se construye con dedicación y con entrega, aquél que sabe coger de la mano en los momentos oportunos, el que conoce el instante preciso de entregar un beso. Es el corazón palpitando desbocado, llevando la nave por esas rutas que evitan la saciedad, la monotonía, el olvido, para crear en gestos, en cantares, en versos, sinfonías de universos sólo al alcance de los enamorados. El amor que construye, el que levanta edificios habitables, duraderos, el que forja esos lazos que no se romperán.
Me emociona pasar por tus estrofas llenas de ese sentimiento tan especial. Me hallo a gusto en este canto de amor, que derrama belleza en cada una de sus líneas. Gracias por dejar a nuestro alcance tanta hermosura.
Te deseo un feliz día Cecy. Un gran abrazo.