pablo barattini
Poeta asiduo al portal
Vamos;
has de cuenta que es tuyo el universo
que has superado las sombras
y nada puede sancionarte.
Ni el embrujo de la bruja,
ni el disparo del silencio,
ni la cuerda que se estira,
ni el cuello que se encoje.
Hay un trino dibujado,
hay un hambre cotidiana
una flor que se estremece
una mentira avergonzada,
una Luna perseguida
y un sabor que se desgrana.
Todo aquello me lo dicen
tus ojos con palabras
que golpean el silencio
invasor de tus cristales.
Una lágrima olvidada
me sube por el aire
y roza la quejumbre
de los goznes que se abren
y mi pecho es la aventura
y el camino es mi sangre
y tu, el universo
que tengo para amarte.
has de cuenta que es tuyo el universo
que has superado las sombras
y nada puede sancionarte.
Ni el embrujo de la bruja,
ni el disparo del silencio,
ni la cuerda que se estira,
ni el cuello que se encoje.
Hay un trino dibujado,
hay un hambre cotidiana
una flor que se estremece
una mentira avergonzada,
una Luna perseguida
y un sabor que se desgrana.
Todo aquello me lo dicen
tus ojos con palabras
que golpean el silencio
invasor de tus cristales.
Una lágrima olvidada
me sube por el aire
y roza la quejumbre
de los goznes que se abren
y mi pecho es la aventura
y el camino es mi sangre
y tu, el universo
que tengo para amarte.