Chepeleon Arguello
Poeta veterano en el Portal
A Martha
Afuera llueve con desgano
siento una tranquilidad
que arrulla con dignidad
mi gastado cuerpo.
Una tenue bujía
palidece el pequeño cuarto.
Sobre tus piernas de mujer gacela
un libro resguarda tu sueño.
Tus manos caprichosas
-mariposas de mis instintos de amante-
hacen y deshacen una almohada
donde reposa tranquilamente tu cabeza.
En tu rostro anidan las arrugas
que juntos conquistamos
las mieles de los sueños
la impaciente realidad cansada.
La ternura de tus ojos
cuando se miran en los míos,
guardan las lágrimas
que un día lloramos juntos
en busca del mañana.
Nos gana descaradamente
el tiempo, amada.
Aun tu piel enciende
en este invierno el tacto
de mis emociones.
La luna nueva de tu rostro
inspira felicidad en estos días.
Nada y todo ha cambiado.
De nuestros cuerpos
ya no somos intrépidos exploradores
hemos conquistados los secretos
que la pasión escondía en cada rincón.
Sobre el maquillaje de la juventud
hemos encontrado la calma.
Afuera llueve con desgano
siento una tranquilidad
que arrulla con dignidad
mi gastado cuerpo.
Una tenue bujía
palidece el pequeño cuarto.
Sobre tus piernas de mujer gacela
un libro resguarda tu sueño.
Tus manos caprichosas
-mariposas de mis instintos de amante-
hacen y deshacen una almohada
donde reposa tranquilamente tu cabeza.
En tu rostro anidan las arrugas
que juntos conquistamos
las mieles de los sueños
la impaciente realidad cansada.
La ternura de tus ojos
cuando se miran en los míos,
guardan las lágrimas
que un día lloramos juntos
en busca del mañana.
Nos gana descaradamente
el tiempo, amada.
Aun tu piel enciende
en este invierno el tacto
de mis emociones.
La luna nueva de tu rostro
inspira felicidad en estos días.
Nada y todo ha cambiado.
De nuestros cuerpos
ya no somos intrépidos exploradores
hemos conquistados los secretos
que la pasión escondía en cada rincón.
Sobre el maquillaje de la juventud
hemos encontrado la calma.
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