prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me prometiste un amor eterno, antes de olvidarme.
Creo que una cosa llevó a al otra,
por que si me hubieras prometido veinticuatro horas,
el segundo día te hubieses recordado a no amarme
y el tercero, y todos los días lo mismo,
mientras una vida hubiera pasado
me hubieses amado un poco, para no amarme más.
Yo he prometido olvidarte para siempre, antes de amarte.
También creo que una cosa llevó a la otra,
por que si hubiera prometido veinticuatro horas olvidarte
el segundo día me hubiera recordado de ti y mi promesa
y el tercero te hubiera olvidado de nuevo,
mientras ahora, como te he de olvidar totalmente,
te amo hasta no ser yo mismo,
para no saber nada de mi tampoco.
Creo que una cosa llevó a al otra,
por que si me hubieras prometido veinticuatro horas,
el segundo día te hubieses recordado a no amarme
y el tercero, y todos los días lo mismo,
mientras una vida hubiera pasado
me hubieses amado un poco, para no amarme más.
Yo he prometido olvidarte para siempre, antes de amarte.
También creo que una cosa llevó a la otra,
por que si hubiera prometido veinticuatro horas olvidarte
el segundo día me hubiera recordado de ti y mi promesa
y el tercero te hubiera olvidado de nuevo,
mientras ahora, como te he de olvidar totalmente,
te amo hasta no ser yo mismo,
para no saber nada de mi tampoco.