VEJEZ AMABLE
Caminábamos de la mano
sintiendo el aire refrescar
nuestras caras. suave rozar
de brisa sobre el altozano.
Parar en mirador cercano
permite el paisaje admirar
sin el entorno profanar
viendo el horizonte lejano.
Es un paseo acostumbrado,
disfrute que nos permitimos
a la edad en que hemos llegado.
Y muy felices nos sentimos
al encontrarnos lado a lado
ya que unidos envejecimos.
Caminábamos de la mano
sintiendo el aire refrescar
nuestras caras. suave rozar
de brisa sobre el altozano.
Parar en mirador cercano
permite el paisaje admirar
sin el entorno profanar
viendo el horizonte lejano.
Es un paseo acostumbrado,
disfrute que nos permitimos
a la edad en que hemos llegado.
Y muy felices nos sentimos
al encontrarnos lado a lado
ya que unidos envejecimos.