BARDO
PHI
VELERO.
Sentado en un banco de madera,
observaba un velero cruzando dos cuerpos desnudos,
Mientras las olas crecían arrastrando mis zapatos rotos.
quise escapar, pero fui sumergido en la fornicación…
Las estrellas huyeron, muriendo en el camino,
estruendos golpean mi pecho,
rasgando los deseos de placer.
Los dos cuerpos desnudos dejaron que naufrague
mis rimas en su interior.
Mi cuerpo cayó a un gran precipicio…
¿Qué sensación más bella?
¡Cayendo libremente!
nunca me sentí más libre que en este momento.
Siendo testigo de la muerte del tiempo,
el velero que cruzaba los cuerpos desnudos
compartió sus mares con mi desdicha,
perdiendo los zapatos rotos y mis vestimentas sucias,
del pasado que corrió de prisa dejando la rima,
sin aliento.
Sentado en un banco de madera,
observaba un velero cruzando dos cuerpos desnudos,
Mientras las olas crecían arrastrando mis zapatos rotos.
quise escapar, pero fui sumergido en la fornicación…
Las estrellas huyeron, muriendo en el camino,
estruendos golpean mi pecho,
rasgando los deseos de placer.
Los dos cuerpos desnudos dejaron que naufrague
mis rimas en su interior.
Mi cuerpo cayó a un gran precipicio…
¿Qué sensación más bella?
¡Cayendo libremente!
nunca me sentí más libre que en este momento.
Siendo testigo de la muerte del tiempo,
el velero que cruzaba los cuerpos desnudos
compartió sus mares con mi desdicha,
perdiendo los zapatos rotos y mis vestimentas sucias,
del pasado que corrió de prisa dejando la rima,
sin aliento.
POR: LENIN SALVADOR.
Última edición: