debiloto
Poeta adicto al portal
Subir a la góndola,
y sentir al gondolero,
ese tema romántico,
en las calles de agua,
sin más compañía,
que la luna y las estrellas,
pasar bajo un puente,
abrazando su sombra,
es estar en la nada,
es estar solo.
Venecia sin ti,
es pensar que la luna,
ya cumple tu rol de verdad,
y no sé, y no sé.
porque tu amor,
es irreemplazable,
por más Venecia que yo pueda ver,
Si al final las calles de agua, terminan al mar,
yo quiero que tú estés en Venecia,
para navegar, y amar y amar.
Venecia sin ti,
es el viaje que nos prometimos,
casi sin pensar,
cuando aún los sueños,
no tenían fecha a morir por siempre.
Porque la góndola, con su gondolero,
deja la estela que salpica lágrimas,
de aquel amor que se perdió en el tiempo,
Venecia sin ti, es mirar las estrellas.
Recordar tu vida, recordar el amor,
si el pasado volviera yo estaría esperándote,
en esa Venecia que soñamos juntos,
cuando el mundo era solo nuestro,
Y no habría final.
Y el gondolero remaría por siempre,
vernos abrazados en las calles de agua,
que llevan al mar,
sin mirar la sombra del puente
que acaba de pasar.
Venecia sin ti.
JUAN CARLOS VILLANUEVA
y sentir al gondolero,
ese tema romántico,
en las calles de agua,
sin más compañía,
que la luna y las estrellas,
pasar bajo un puente,
abrazando su sombra,
es estar en la nada,
es estar solo.
Venecia sin ti,
es pensar que la luna,
ya cumple tu rol de verdad,
y no sé, y no sé.
porque tu amor,
es irreemplazable,
por más Venecia que yo pueda ver,
Si al final las calles de agua, terminan al mar,
yo quiero que tú estés en Venecia,
para navegar, y amar y amar.
Venecia sin ti,
es el viaje que nos prometimos,
casi sin pensar,
cuando aún los sueños,
no tenían fecha a morir por siempre.
Porque la góndola, con su gondolero,
deja la estela que salpica lágrimas,
de aquel amor que se perdió en el tiempo,
Venecia sin ti, es mirar las estrellas.
Recordar tu vida, recordar el amor,
si el pasado volviera yo estaría esperándote,
en esa Venecia que soñamos juntos,
cuando el mundo era solo nuestro,
Y no habría final.
Y el gondolero remaría por siempre,
vernos abrazados en las calles de agua,
que llevan al mar,
sin mirar la sombra del puente
que acaba de pasar.
Venecia sin ti.
JUAN CARLOS VILLANUEVA