lisavictoriap
Poeta recién llegado
Llevo tu Luz
y tu Aroma en mi piel,
y el Cuatro en el Corazón;
Llevo en mi sangre la Espuma del Mar
y tu Horizonte en mis ojos.
No envidio el Vuelo ni el Nido al Turpial,
soy como el viento en la mies;
Siento el Caribe como una mujer,
Soy así, que voy a hacer.
Soy desierto, selva, nieve y volcán,
y al andar dejo una estela,
del Rumor del Llano una Canción
que me desvela.
La Mujer que quiero tiene que ser
Corazón, Fuego y Espuela;
Con la piel tostada como una Flor
de Venezuela.
Con tu paisaje y mi Sueños me iré
por esos Mundos de Dios,
y tus recuerdos al atardecer
me harán más corto el Camino.
Entre tus playas quedó mi niñez,
tendida al Viento y al Sol;
Y esa nostalgia que sube a mi voz
sin querer se hizo Canción.
De los Montes quiero la Inmensidad,
y del Río la Acuarela;
Y de Tí los hijos que sembrarán
Nuevas Estrellas.
Y si un día tengo que naufragar
y el tifón rompe mis velas,
enterrad mi cuerpo cerca del Mar;
En Venezuela.
y tu Aroma en mi piel,
y el Cuatro en el Corazón;
Llevo en mi sangre la Espuma del Mar
y tu Horizonte en mis ojos.
No envidio el Vuelo ni el Nido al Turpial,
soy como el viento en la mies;
Siento el Caribe como una mujer,
Soy así, que voy a hacer.
Soy desierto, selva, nieve y volcán,
y al andar dejo una estela,
del Rumor del Llano una Canción
que me desvela.
La Mujer que quiero tiene que ser
Corazón, Fuego y Espuela;
Con la piel tostada como una Flor
de Venezuela.
Con tu paisaje y mi Sueños me iré
por esos Mundos de Dios,
y tus recuerdos al atardecer
me harán más corto el Camino.
Entre tus playas quedó mi niñez,
tendida al Viento y al Sol;
Y esa nostalgia que sube a mi voz
sin querer se hizo Canción.
De los Montes quiero la Inmensidad,
y del Río la Acuarela;
Y de Tí los hijos que sembrarán
Nuevas Estrellas.
Y si un día tengo que naufragar
y el tifón rompe mis velas,
enterrad mi cuerpo cerca del Mar;
En Venezuela.