Vengo triste
, anoche el huerto
sucumbió bajo el granizo.
¡Ay, qué gran daño le hizo!
¡Qué pena verle tan muerto!
Así también, ¡oh, cuan cierto!
tu desdén mi pecho oprime;
sin piedad fuerte comprime
los anhelos desprendidos
y en el mar de los olvidos,
llora mi alma
, llora
y gime.
Siempre Geralda©2014