Vengo a despertarte los anhelos,
a curarte el corazón solo y malherido,
por otro corazón de amor fingido,
que nunca mereció de tus desvelos.
Vengo a limpiarte el alma de maleza,
a pulirte el dolor de la herrumbre,
vengo a despertarte del derrumbe
y a dibujarle una sonrisa a tu tristeza.
Vengo... y solo tienes que mirarme,
mano en mano haremos el camino,
juntos abriremos los cerrojos del destino,
porque yo vengo, si tu quieres... a quedarme.