horacio caraballo
Poeta recién llegado
Veo en tus ojos,
la luz de una estrella,
dejando en el claro cielo
una llameante y luminosa estela.
Veo en tus labios,
la frescura del agua en primavera,
que invitan a los míos temblorosos,
a apagar su sed en ella.
Veo en tus cabellos,
cual si catarata de niebla,
dejando una bruma intensa,
cual humo que se eleva.
Veo en tus mejillas,
cual suelo adornado de blancas perlas,
con su intensa luminosidad,
que ni el día semeja.
Veo en ti,
todo lo bello de la creación entera,
que rodea y busca satisfacer
a mi alma de poeta.
la luz de una estrella,
dejando en el claro cielo
una llameante y luminosa estela.
Veo en tus labios,
la frescura del agua en primavera,
que invitan a los míos temblorosos,
a apagar su sed en ella.
Veo en tus cabellos,
cual si catarata de niebla,
dejando una bruma intensa,
cual humo que se eleva.
Veo en tus mejillas,
cual suelo adornado de blancas perlas,
con su intensa luminosidad,
que ni el día semeja.
Veo en ti,
todo lo bello de la creación entera,
que rodea y busca satisfacer
a mi alma de poeta.