Se escapa la sombra negra
de los árboles en la vereda
escondiéndose del sol.
Él , como un peso luminoso,
se posa sobre el campo
dejando calma,
acechando a la mañana.
Aun hay aire fresco
en las puertas entreabiertas
de donde se acurrucan las botas.
La soledad se adivina en la bodega
llena de fresco húmedo
y del olor ácido del vino.
Casi hace frío
entre sus piedras.
.
Ya no es un lugar soñado,
se esconde en el olvido,
y flota a la luz de mi memoria,
lo presente,
lo vivido.
de los árboles en la vereda
escondiéndose del sol.
Él , como un peso luminoso,
se posa sobre el campo
dejando calma,
acechando a la mañana.
Aun hay aire fresco
en las puertas entreabiertas
de donde se acurrucan las botas.
La soledad se adivina en la bodega
llena de fresco húmedo
y del olor ácido del vino.
Casi hace frío
entre sus piedras.
.
Ya no es un lugar soñado,
se esconde en el olvido,
y flota a la luz de mi memoria,
lo presente,
lo vivido.