De cierto te digo que en este mundo nos engañan los mayores infinidad de veces y con infinidad de cuentos. Crecemos creyendo que estamos despiertos, que vivimos, que somos lo que ellos no fueron. Más algo me dice, que cuando acabe ese su sueño, comenzará realmente la vida del nuestro. Sí...¿Porque no? ¿Quien puede demostrarlo? Para poder despertar hay que dormir primero.
Por eso, quizás lo que llamamos muerte sea paso a la vida, donde realmente miremos y veamos, sintiendo al ser en plenitud amorosa. Sin dualidades que frenen, sin amaneceres ni ocasos. Luz en la luz, amor en el amor, ser agua en el mismo oceano, abrazos de esencia, fusión en un beso...
¡Ahí nos veremos!
Un placer leerte, más no entiendo como se han caido estos bellos versos en melancólicos...
Esttrellas para iluminarlos y arriba a volar al cielo...
Vidal