lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Y soñé con tu voz rompiendo el aire;
brumas de blanco marfil recogían
tus ecos de relámpago y de trueno.
Y soñé que tus labios de amaranto
se vestían de amapolas rojas,
liberando pétalos de verbo en flor
que los hados, al nacer, te negaron.
Un aliento de regaliz amargo
se endulza con tus palabras de cielo,
y mi sueño contigo va nadando
en las aguas cristalinas del deseo.
Te sueño despierta, niño de anhelo,
hablarás algún día...
con tu voz de relámpago y de trueno.