Nat Guttlein
さん
La suspicacia de su mirar no se hallaba en el dejo de ira con que me observaba,
sino en el matiz de prendas que me robaba al amar.
Si,
amar.
Como el ladrón ama lo ajeno,
como el suicida a la muerte,
como las olas aman al mar en cada embiste.
Así,
destruyéndonos,
lengua con lengua,
alma con alma y
cuerpo con sangre.
sino en el matiz de prendas que me robaba al amar.
Si,
amar.
Como el ladrón ama lo ajeno,
como el suicida a la muerte,
como las olas aman al mar en cada embiste.
Así,
destruyéndonos,
lengua con lengua,
alma con alma y
cuerpo con sangre.