Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Verdes mil
De tantos carros y carretas que hay en este mundo, me topé con el antiguo pino, que debió ver algún diluvio, y me dijo:
-¡Eh!, peregrino… Sólo vives los setenta y yo soy los mil y un lustros, te daré la sinalefa y podrás vivir conjunto, que tu vida es moraleja y en la mía estás difunto.
-Mira, pino amargo, si estás cansado de vivir, yo tengo en esta mano lo que tú no harás por mí.
A temblar se puso el árbol
y llorando dijo así:
-No te cortes, pronto hazlo, con el hacha llegue el fin. Tantos años han pasado, que los años para mí, son anillos que me gravo en el tronco que viví.
-Pobre árbol milenario, no soy yo el verdugo aquí; lo que quiero es verte genio, legendario, y feliz, y que digas si en tus años viste un cielo de perfil, que es el sueño que te traigo, dios del mundo y su marfil, y que vivas tantos años como quiera tu sentir, ya que yo sólo setenta, pero verdes son tus mil.
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