iadra
Poeta que considera el portal su segunda casa
Con tus manos extrañas, tocas a mi puerta
aporreando la madrugada.
Vienes con tu hermosa cara
de haber hecho algo estúpido.
Tú, con tu falo freudiano
y tu intelecto fascista.
Siempre refugiándote en tu falta de agallas
que llamas pacifismo
y solo es mierda.
Solo es una excusa que te hace pensar
que eres tan bueno.
Que es el mundo corrupto
el que te hace tropezar
y son mujeres como yo
las que provocan
que abandones tu nicho de santo
para chupártela.
Nada es tu culpa, es este
mundo enfermo el que te infecta.
Hijo inmaculado de la verga,
padeces este mundo tan vejado
Cuando tratas de metérsela a cualquiera.
aporreando la madrugada.
Vienes con tu hermosa cara
de haber hecho algo estúpido.
Tú, con tu falo freudiano
y tu intelecto fascista.
Siempre refugiándote en tu falta de agallas
que llamas pacifismo
y solo es mierda.
Solo es una excusa que te hace pensar
que eres tan bueno.
Que es el mundo corrupto
el que te hace tropezar
y son mujeres como yo
las que provocan
que abandones tu nicho de santo
para chupártela.
Nada es tu culpa, es este
mundo enfermo el que te infecta.
Hijo inmaculado de la verga,
padeces este mundo tan vejado
Cuando tratas de metérsela a cualquiera.
Última edición:
::