Ricardo R. Ruiz
Poeta que considera el portal su segunda casa
I
Ruge la tierra furia del gran Hades,
tiemblan los valles, montes y ciudades.
De miles gentes vive ya ninguno,
que arropa a Juan el trono de Neptuno.
II
Llora la madre muerte en el trujillo,
grito en la noche, pólvora, cuchillo;
pierdese el alma, lápida silente,
polvo maligno, 'tánica simiente.
III
Olor de sangre, fuego en los dos montes;
polvo en el campo, negros horizontes;
silencio, vicio, llanto, peste, guerra,
feudo de reyes, óbolo de perra.
IV
Lluvia incesante, largo correntío,
luto en los cielos, cierzo, oscuro río,
serán las aguas cancro a la forteza,
que en carraizo ruge la represa.
Ruge la tierra furia del gran Hades,
tiemblan los valles, montes y ciudades.
De miles gentes vive ya ninguno,
que arropa a Juan el trono de Neptuno.
II
Llora la madre muerte en el trujillo,
grito en la noche, pólvora, cuchillo;
pierdese el alma, lápida silente,
polvo maligno, 'tánica simiente.
III
Olor de sangre, fuego en los dos montes;
polvo en el campo, negros horizontes;
silencio, vicio, llanto, peste, guerra,
feudo de reyes, óbolo de perra.
IV
Lluvia incesante, largo correntío,
luto en los cielos, cierzo, oscuro río,
serán las aguas cancro a la forteza,
que en carraizo ruge la represa.
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