Jorge Lemoine y Bosshardt
MAESTRO
XXXI
Hoy te extraño como nunca
¿cuános siempres caben en el nunca?
XXXII
Dios es tantas cosas que no puede decir yo.
cuando dice yo dice nosotros
XXXIIII
ROYAL SONESTA
cuando fui a este sitio
tenía tu carta en mi mano
y mi corazón se remontaba
como la primera paloma del día
XXXIV
Mañana estaré más cerca tuyo
tendré mi billete en la mano.
XXXV
atracando canciones
en tu oído
me volví ancla de besos
horizonte de sonido
XXXVI
Cuando a veces
me miras como el pan
me dueles ese
hambre de tiempo demorado
que nos esperamos mañana.
XXXVII
amortajado de sombras voy esta sonoridad de silencio por el borde
más ingenital de la noche. Tu imagen me arroja una lámpara
tu boca una antorcha de sonido para incendiar al silencio.
XXXVIII
ésta es una
isla de besos
que te buscaban.
XXXIX
Recién ahora que somos
sé que nunca he querido ser
otra persona.
XL
Pasando por aquí, tuve ganas de absorberte
los ojos
XLI
Como en una selva de
trébol, viven insectarios besos
entre las papilas de mi
lengua
XLII
Hay jirones de perfume todavía
XLIII
Ahora siento que mi cuerpo
es un compacto nudo un pan un ladrillo de tajos.
XLIV
Las vidas ruedan como el agua hacia los valles.
XLV
Ya no tengo dudas de que la vida
es una fábrica de sueños. ¿Por qué diablos
entonces, no me dejan dormir?
JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT
Hoy te extraño como nunca
¿cuános siempres caben en el nunca?
XXXII
Dios es tantas cosas que no puede decir yo.
cuando dice yo dice nosotros
XXXIIII
ROYAL SONESTA
cuando fui a este sitio
tenía tu carta en mi mano
y mi corazón se remontaba
como la primera paloma del día
XXXIV
Mañana estaré más cerca tuyo
tendré mi billete en la mano.
XXXV
atracando canciones
en tu oído
me volví ancla de besos
horizonte de sonido
XXXVI
Cuando a veces
me miras como el pan
me dueles ese
hambre de tiempo demorado
que nos esperamos mañana.
XXXVII
amortajado de sombras voy esta sonoridad de silencio por el borde
más ingenital de la noche. Tu imagen me arroja una lámpara
tu boca una antorcha de sonido para incendiar al silencio.
XXXVIII
ésta es una
isla de besos
que te buscaban.
XXXIX
Recién ahora que somos
sé que nunca he querido ser
otra persona.
XL
Pasando por aquí, tuve ganas de absorberte
los ojos
XLI
Como en una selva de
trébol, viven insectarios besos
entre las papilas de mi
lengua
XLII
Hay jirones de perfume todavía
XLIII
Ahora siento que mi cuerpo
es un compacto nudo un pan un ladrillo de tajos.
XLIV
Las vidas ruedan como el agua hacia los valles.
XLV
Ya no tengo dudas de que la vida
es una fábrica de sueños. ¿Por qué diablos
entonces, no me dejan dormir?
JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT
Última edición: