Miguel Lanzas Calderon
Poeta recién llegado
Cuando los duendes dominan
los espacios del silencio
y las estrellas caminan
sobre la esfera del cielo.
Cuando del yacente cuerpo
huye traidora la mente
y las barreras del tiempo
vencidas desaparecen...
Donde recostara sus mejillas
que lecho acunara su cuerpo
que sueño o que pesadilla
podra agitarse en su pecho.
Que turbara su reposo
quien molestara al hada
que habita junto a nosotros.
Es el sueño unjido del genio
esencia del infinito
principio y fin de lo eterno.
Es el secreto fuego encendido
de un corazon que se abrasa
en mi pecho mismo.
En el fuego de su piel
quiero quemarme
de su sonrisa cruel
de indiferencia, embrujarme
en el nectar de sus labios
ahogarme y en la carcel
de sus brazos condenarme
para siempre.
los espacios del silencio
y las estrellas caminan
sobre la esfera del cielo.
Cuando del yacente cuerpo
huye traidora la mente
y las barreras del tiempo
vencidas desaparecen...
Donde recostara sus mejillas
que lecho acunara su cuerpo
que sueño o que pesadilla
podra agitarse en su pecho.
Que turbara su reposo
quien molestara al hada
que habita junto a nosotros.
Es el sueño unjido del genio
esencia del infinito
principio y fin de lo eterno.
Es el secreto fuego encendido
de un corazon que se abrasa
en mi pecho mismo.
En el fuego de su piel
quiero quemarme
de su sonrisa cruel
de indiferencia, embrujarme
en el nectar de sus labios
ahogarme y en la carcel
de sus brazos condenarme
para siempre.