Frank naranja
Poeta asiduo al portal
Se me ocurre un verso raro,
un insulto literario,
la iglesia sin campanario,
un malhechor sin descaro.
Una muda que me canta,
un demente con cordura,
en pecado un regio cura,
una prostituta santa.
De almíbar el tamarindo,
cuatro más dos suman ocho,
dijo verdades Pinocho,
diez semanas sin Domingo.
Un lobo vegetariano,
un político muy pobre,
el sello dentro del sobre,
un veneno bueno y sano.
El bulbo de ajo sin dientes,
un sicario inofensivo,
un feriado no festivo,
el Edén sin sus serpientes.
Se me escapan versos magros
que son nobles por torcidos,
imposibles concebidos,
por un Cristo sin milagros.
un insulto literario,
la iglesia sin campanario,
un malhechor sin descaro.
Una muda que me canta,
un demente con cordura,
en pecado un regio cura,
una prostituta santa.
De almíbar el tamarindo,
cuatro más dos suman ocho,
dijo verdades Pinocho,
diez semanas sin Domingo.
Un lobo vegetariano,
un político muy pobre,
el sello dentro del sobre,
un veneno bueno y sano.
El bulbo de ajo sin dientes,
un sicario inofensivo,
un feriado no festivo,
el Edén sin sus serpientes.
Se me escapan versos magros
que son nobles por torcidos,
imposibles concebidos,
por un Cristo sin milagros.