Versos

I

Es la hora de ti, es cuando llegas
y atracas tu perfume inmenso
entrando como el alba por la puerta.


II

Intento medir la poesía con tu nombre
pero no me alcanzan las palabras
para contenerte.


III

De tanto llorar alimenticias muertes
hay cal en mis ojos para esta catedral de llanto.


IV

Hay rincones que arrecian sobre mi corazón
tú arreciabas mi corazón.


V

He llegado hasta la soledad
al puente del tiempo
al lugar donde creciendo
se quiebran las palabras y me canción
Me. Canto.


VI

as never
as possible


VII

Vivir somos esto.
desollados como la harina


VIII

Quiero morder tus ojos
caberte en un firmamento de párpados
y no mostrarte nunca la salida.


IX
HUELLA

Por aquí pasé y dejé esta huella como testimonio
de mi búsqueda. ¿Dónde estabas
durante toda la lejanía?


X

Estas horas me acantilan detrás de mis ojos.
Soy un rey de traje chamuscado, sentado en su desvencijado
trono, en el medio de una ciudad derrumbada y
arrasada.


XI

honda flor de
ausencia
hondamente flor
de soledad, las
sirenas de la noche
llaman pero
el silencio no
tiene partida


XII

Esculpo inmensidades de
sed en mi boca, anticipando
el polen de la tuya.


XIII

Como un hechizo, surge entre vahos de silencio y delirio
el milagro peninsular de tu cabeza, como un faro
para las naves de la espera


XIV
CON TU VOZ AL ROJO VIVO

harapiento de lámparas
tu voz salta como un arco
como un gato cereal en el teléfono.


XV

ven, bébete mis manos en celo.
bébete de un sorbo mi deseo
como un monstruo acechante y oculto.


JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT
 
delicados versos nos regalas, saludos
I

Es la hora de ti, es cuando llegas
y atracas tu perfume inmenso
entrando como el alba por la puerta.


II

Intento medir la poesía con tu nombre
pero no me alcanzan las palabras
para contenerte.


III

De tanto llorar alimenticias muertes
hay cal en mis ojos para esta catedral de llanto.


IV

Hay rincones que arrecian sobre mi corazón
tú arreciabas mi corazón.


V

He llegado hasta la soledad
al puente del tiempo
al lugar donde creciendo
se quiebran las palabras y me canción
Me. Canto.


VI

as never
as possible


VII

Vivir somos esto.
desollados como la harina


VIII

Quiero morder tus ojos
caberte en un firmamento de párpados
y no mostrarte nunca la salida.


IX
HUELLA

Por aquí pasé y dejé esta huella como testimonio
de mi búsqueda. ¿Dónde estabas
durante toda la lejanía?


X

Estas horas me acantilan detrás de mis ojos.
Soy un rey de traje chamuscado, sentado en su desvencijado
trono, en el medio de una ciudad derrumbada y
arrasada.


XI

honda flor de
ausencia
hondamente flor
de soledad, las
sirenas de la noche
llaman pero
el silencio no
tiene partida


XII

Esculpo inmensidades de
sed en mi boca, anticipando
el polen de la tuya.


XIII

Como un hechizo, surge entre vahos de silencio y delirio
el milagro peninsular de tu cabeza, como un faro
para las naves de la espera


XIV
CON TU VOZ AL ROJO VIVO

harapiento de lámparas
tu voz salta como un arco
como un gato cereal en el teléfono.


XV

ven, bébete mis manos en celo.
bébete de un sorbo mi deseo
como un monstruo acechante y oculto.


JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT
 
I

Es la hora de ti, es cuando llegas
y atracas tu perfume inmenso
entrando como el alba por la puerta.


II

Intento medir la poesía con tu nombre
pero no me alcanzan las palabras
para contenerte.


III

De tanto llorar alimenticias muertes
hay cal en mis ojos para esta catedral de llanto.


IV

Hay rincones que arrecian sobre mi corazón
tú arreciabas mi corazón.


V

He llegado hasta la soledad
al puente del tiempo
al lugar donde creciendo
se quiebran las palabras y me canción
Me. Canto.


VI

as never
as possible


VII

Vivir somos esto.
desollados como la harina


VIII

Quiero morder tus ojos
caberte en un firmamento de párpados
y no mostrarte nunca la salida.


IX
HUELLA

Por aquí pasé y dejé esta huella como testimonio
de mi búsqueda. ¿Dónde estabas
durante toda la lejanía?


X

Estas horas me acantilan detrás de mis ojos.
Soy un rey de traje chamuscado, sentado en su desvencijado
trono, en el medio de una ciudad derrumbada y
arrasada.


XI

honda flor de
ausencia
hondamente flor
de soledad, las
sirenas de la noche
llaman pero
el silencio no
tiene partida


XII

Esculpo inmensidades de
sed en mi boca, anticipando
el polen de la tuya.


XIII

Como un hechizo, surge entre vahos de silencio y delirio
el milagro peninsular de tu cabeza, como un faro
para las naves de la espera


XIV
CON TU VOZ AL ROJO VIVO

harapiento de lámparas
tu voz salta como un arco
como un gato cereal en el teléfono.


XV

ven, bébete mis manos en celo.
bébete de un sorbo mi deseo
como un monstruo acechante y oculto.


JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT
Es la hora del amor de la dulzura y de la pasión... y es la hora de leer estos bellos y románticos versos que desprenden emoción y sentimiento. Me han encantado mi querido Jorge, mi querido maestro. Besazos con mucho cariño, estrellas a porrillo y la maquinilla al carajillo.
 
I

Es la hora de ti, es cuando llegas
y atracas tu perfume inmenso
entrando como el alba por la puerta.


II

Intento medir la poesía con tu nombre
pero no me alcanzan las palabras
para contenerte.


III

De tanto llorar alimenticias muertes
hay cal en mis ojos para esta catedral de llanto.


IV

Hay rincones que arrecian sobre mi corazón
tú arreciabas mi corazón.


V

He llegado hasta la soledad
al puente del tiempo
al lugar donde creciendo
se quiebran las palabras y me canción
Me. Canto.


VI

as never
as possible


VII

Vivir somos esto.
desollados como la harina


VIII

Quiero morder tus ojos
caberte en un firmamento de párpados
y no mostrarte nunca la salida.


IX
HUELLA

Por aquí pasé y dejé esta huella como testimonio
de mi búsqueda. ¿Dónde estabas
durante toda la lejanía?


X

Estas horas me acantilan detrás de mis ojos.
Soy un rey de traje chamuscado, sentado en su desvencijado
trono, en el medio de una ciudad derrumbada y
arrasada.


XI

honda flor de
ausencia
hondamente flor
de soledad, las
sirenas de la noche
llaman pero
el silencio no
tiene partida


XII

Esculpo inmensidades de
sed en mi boca, anticipando
el polen de la tuya.


XIII

Como un hechizo, surge entre vahos de silencio y delirio
el milagro peninsular de tu cabeza, como un faro
para las naves de la espera


XIV
CON TU VOZ AL ROJO VIVO

harapiento de lámparas
tu voz salta como un arco
como un gato cereal en el teléfono.


XV

ven, bébete mis manos en celo.
bébete de un sorbo mi deseo
como un monstruo acechante y oculto.


JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT


Majestuosos versos , nos regala maestro Jorge, que maravilla de arte.Un abrazo fraternal maestro.
 
I

Es la hora de ti, es cuando llegas
y atracas tu perfume inmenso
entrando como el alba por la puerta.


II

Intento medir la poesía con tu nombre
pero no me alcanzan las palabras
para contenerte.


III

De tanto llorar alimenticias muertes
hay cal en mis ojos para esta catedral de llanto.


IV

Hay rincones que arrecian sobre mi corazón
tú arreciabas mi corazón.


V

He llegado hasta la soledad
al puente del tiempo
al lugar donde creciendo
se quiebran las palabras y me canción
Me. Canto.


VI

as never
as possible


VII

Vivir somos esto.
desollados como la harina


VIII

Quiero morder tus ojos
caberte en un firmamento de párpados
y no mostrarte nunca la salida.


IX
HUELLA

Por aquí pasé y dejé esta huella como testimonio
de mi búsqueda. ¿Dónde estabas
durante toda la lejanía?


X

Estas horas me acantilan detrás de mis ojos.
Soy un rey de traje chamuscado, sentado en su desvencijado
trono, en el medio de una ciudad derrumbada y
arrasada.


XI

honda flor de
ausencia
hondamente flor
de soledad, las
sirenas de la noche
llaman pero
el silencio no
tiene partida


XII

Esculpo inmensidades de
sed en mi boca, anticipando
el polen de la tuya.


XIII

Como un hechizo, surge entre vahos de silencio y delirio
el milagro peninsular de tu cabeza, como un faro
para las naves de la espera


XIV
CON TU VOZ AL ROJO VIVO

harapiento de lámparas
tu voz salta como un arco
como un gato cereal en el teléfono.


XV

ven, bébete mis manos en celo.
bébete de un sorbo mi deseo
como un monstruo acechante y oculto.


JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT
I

Es la hora de ti, es cuando llegas
y atracas tu perfume inmenso
entrando como el alba por la puerta.


II

Intento medir la poesía con tu nombre
pero no me alcanzan las palabras
para contenerte.


III

De tanto llorar alimenticias muertes
hay cal en mis ojos para esta catedral de llanto.


IV

Hay rincones que arrecian sobre mi corazón
tú arreciabas mi corazón.


V

He llegado hasta la soledad
al puente del tiempo
al lugar donde creciendo
se quiebran las palabras y me canción
Me. Canto.


VI

as never
as possible


VII

Vivir somos esto.
desollados como la harina


VIII

Quiero morder tus ojos
caberte en un firmamento de párpados
y no mostrarte nunca la salida.


IX
HUELLA

Por aquí pasé y dejé esta huella como testimonio
de mi búsqueda. ¿Dónde estabas
durante toda la lejanía?


X

Estas horas me acantilan detrás de mis ojos.
Soy un rey de traje chamuscado, sentado en su desvencijado
trono, en el medio de una ciudad derrumbada y
arrasada.


XI

honda flor de
ausencia
hondamente flor
de soledad, las
sirenas de la noche
llaman pero
el silencio no
tiene partida


XII

Esculpo inmensidades de
sed en mi boca, anticipando
el polen de la tuya.


XIII

Como un hechizo, surge entre vahos de silencio y delirio
el milagro peninsular de tu cabeza, como un faro
para las naves de la espera


XIV
CON TU VOZ AL ROJO VIVO

harapiento de lámparas
tu voz salta como un arco
como un gato cereal en el teléfono.


XV

ven, bébete mis manos en celo.
bébete de un sorbo mi deseo
como un monstruo acechante y oculto.


JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT
Es la hora del amor de la dulzura y de la pasión... y es la hora de leer estos bellos y románticos versos que desprenden emoción y sentimiento. Me han encantado mi querido Jorge, mi querido maestro. Besazos con mucho cariño, estrellas a porrillo y la maquinilla al carajillo.


Todo un lujo de versos Jorge! cada uno es un viaje diferente. Es un gusto poder leerte amigo, felicitaciones! saludos, buen día.
 
I

Es la hora de ti, es cuando llegas
y atracas tu perfume inmenso
entrando como el alba por la puerta.


II

Intento medir la poesía con tu nombre
pero no me alcanzan las palabras
para contenerte.


III

De tanto llorar alimenticias muertes
hay cal en mis ojos para esta catedral de llanto.


IV

Hay rincones que arrecian sobre mi corazón
tú arreciabas mi corazón.


V

He llegado hasta la soledad
al puente del tiempo
al lugar donde creciendo
se quiebran las palabras y me canción
Me. Canto.


VI

as never
as possible


VII

Vivir somos esto.
desollados como la harina


VIII

Quiero morder tus ojos
caberte en un firmamento de párpados
y no mostrarte nunca la salida.


IX
HUELLA

Por aquí pasé y dejé esta huella como testimonio
de mi búsqueda. ¿Dónde estabas
durante toda la lejanía?


X

Estas horas me acantilan detrás de mis ojos.
Soy un rey de traje chamuscado, sentado en su desvencijado
trono, en el medio de una ciudad derrumbada y
arrasada.


XI

honda flor de
ausencia
hondamente flor
de soledad, las
sirenas de la noche
llaman pero
el silencio no
tiene partida


XII

Esculpo inmensidades de
sed en mi boca, anticipando
el polen de la tuya.


XIII

Como un hechizo, surge entre vahos de silencio y delirio
el milagro peninsular de tu cabeza, como un faro
para las naves de la espera


XIV
CON TU VOZ AL ROJO VIVO

harapiento de lámparas
tu voz salta como un arco
como un gato cereal en el teléfono.


XV

ven, bébete mis manos en celo.
bébete de un sorbo mi deseo
como un monstruo acechante y oculto.


JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT

Versos, todo un universo de ellos. Preciosa obra Sr. Lemoine y Bosshardt.

Abrazos
 
I

Es la hora de ti, es cuando llegas
y atracas tu perfume inmenso
entrando como el alba por la puerta.


II

Intento medir la poesía con tu nombre
pero no me alcanzan las palabras
para contenerte.


III

De tanto llorar alimenticias muertes
hay cal en mis ojos para esta catedral de llanto.


IV

Hay rincones que arrecian sobre mi corazón
tú arreciabas mi corazón.


V

He llegado hasta la soledad
al puente del tiempo
al lugar donde creciendo
se quiebran las palabras y me canción
Me. Canto.


VI

as never
as possible


VII

Vivir somos esto.
desollados como la harina


VIII

Quiero morder tus ojos
caberte en un firmamento de párpados
y no mostrarte nunca la salida.


IX
HUELLA

Por aquí pasé y dejé esta huella como testimonio
de mi búsqueda. ¿Dónde estabas
durante toda la lejanía?


X

Estas horas me acantilan detrás de mis ojos.
Soy un rey de traje chamuscado, sentado en su desvencijado
trono, en el medio de una ciudad derrumbada y
arrasada.


XI

honda flor de
ausencia
hondamente flor
de soledad, las
sirenas de la noche
llaman pero
el silencio no
tiene partida


XII

Esculpo inmensidades de
sed en mi boca, anticipando
el polen de la tuya.


XIII

Como un hechizo, surge entre vahos de silencio y delirio
el milagro peninsular de tu cabeza, como un faro
para las naves de la espera


XIV
CON TU VOZ AL ROJO VIVO

harapiento de lámparas
tu voz salta como un arco
como un gato cereal en el teléfono.


XV

ven, bébete mis manos en celo.
bébete de un sorbo mi deseo
como un monstruo acechante y oculto.


JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT
La fluidez dentro del encanto con esa mística profunda que alza vuelo, brillante poema Jorge querido amigo!
 
Cada verso Jorge es una profunda elegía al amor, como sólo tu pluma sabe decirlo.
Un abrazo. Pili
 
jorge, hermosos versos, la verdad es que complicado, no veo a nadie online, cuando publico un mensaje no sale, tiene minutos de atraso esto. En fin, que es muy innovador pero poco práctico. Saludos
 
I

Es la hora de ti, es cuando llegas
y atracas tu perfume inmenso
entrando como el alba por la puerta.


II

Intento medir la poesía con tu nombre
pero no me alcanzan las palabras
para contenerte.


III

De tanto llorar alimenticias muertes
hay cal en mis ojos para esta catedral de llanto.


IV

Hay rincones que arrecian sobre mi corazón
tú arreciabas mi corazón.


V

He llegado hasta la soledad
al puente del tiempo
al lugar donde creciendo
se quiebran las palabras y me canción
Me. Canto.


VI

as never
as possible


VII

Vivir somos esto.
desollados como la harina


VIII

Quiero morder tus ojos
caberte en un firmamento de párpados
y no mostrarte nunca la salida.


IX
HUELLA

Por aquí pasé y dejé esta huella como testimonio
de mi búsqueda. ¿Dónde estabas
durante toda la lejanía?


X

Estas horas me acantilan detrás de mis ojos.
Soy un rey de traje chamuscado, sentado en su desvencijado
trono, en el medio de una ciudad derrumbada y
arrasada.


XI

honda flor de
ausencia
hondamente flor
de soledad, las
sirenas de la noche
llaman pero
el silencio no
tiene partida


XII

Esculpo inmensidades de
sed en mi boca, anticipando
el polen de la tuya.


XIII

Como un hechizo, surge entre vahos de silencio y delirio
el milagro peninsular de tu cabeza, como un faro
para las naves de la espera


XIV
CON TU VOZ AL ROJO VIVO

harapiento de lámparas
tu voz salta como un arco
como un gato cereal en el teléfono.


XV

ven, bébete mis manos en celo.
bébete de un sorbo mi deseo
como un monstruo acechante y oculto.


JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT
No podía irme sin pasar por tu elocuencia, los disfruto como un manjar bien escogido, un gran abrazo.

Esculpo inmensidades de
sed en mi boca, anticipando
el polen de la tuya.
 

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