Siguiendo una vez más el hilo de Eratalia con Béquer:
No volverán oscuras golondrinas
en mi balcón sus nidos a colgar
encontrarán la malla cual frontera,
no la traspasarán.
Las que raudas pasaban y dejaban
sus huellas en los suelos al cagar
no hallarán la entrada a mi terraza,
ya no la ensuciarán.
No crecerán tupidas madreselvas
en mi jardín que hice cementar
y ahora convertido en un garaje
ya no lo escalarán.
en mi balcón sus nidos a colgar
encontrarán la malla cual frontera,
no la traspasarán.
Las que raudas pasaban y dejaban
sus huellas en los suelos al cagar
no hallarán la entrada a mi terraza,
ya no la ensuciarán.
No crecerán tupidas madreselvas
en mi jardín que hice cementar
y ahora convertido en un garaje
ya no lo escalarán.
No volverá Cupido a molestarme
con sus locas historias del amar,
mi corazón de acero lo he blindado,
sus flechas botarán.
Las puertas de mi casa se cerraron
y ¡Tú, mujer, ya no podrás entrar,
mis oídos cerré y ese tu llanto
ya no lo escucharán.
con sus locas historias del amar,
mi corazón de acero lo he blindado,
sus flechas botarán.
Las puertas de mi casa se cerraron
y ¡Tú, mujer, ya no podrás entrar,
mis oídos cerré y ese tu llanto
ya no lo escucharán.