Marcelo Merlo
Poeta recién llegado
Vientos salvajes y caídas profundas, un mar de cólera, con dientes afilados y perversas imágenes que explotan en fuego.
La sensación de perderlo todo y perderse en el oleaje de las emociones que devoran la ínfima, sencilla, y absurda razón, entregándose al huracán, volando dejando este cuerpo de tumbas, la corruptible carne, la simiente oscura de una continuidad de vacuidad obsoleta y finita, comprensiones y conceptos sin salida, la verdad cruel de saberse limitado, nubes y tiempo que resuenan en un estallido de pensamientos con voces que afirman la continuidad mecánica de la carne, futilidad, incongruencia, importancia de lo efímero, ser una barca, que se mece en la inmensidad, olvidarse de la existencia misma, de la idea, cruel, de un final que absuelva mi alma dando un si a un dios hueco, estallar en realidades , ser la risa, una burbuja, que puede atravesar galaxias.
La continuidad, el balance, el centro, un ojo, visión. La luz que despierta esos vacíos de átomos y moléculas, la embriaguez de una gota que cae, atravesando el espacio, explotando en música, no se quien soy, la vida me traspasa, y vuelve a su titánica marcha.
La sensación de perderlo todo y perderse en el oleaje de las emociones que devoran la ínfima, sencilla, y absurda razón, entregándose al huracán, volando dejando este cuerpo de tumbas, la corruptible carne, la simiente oscura de una continuidad de vacuidad obsoleta y finita, comprensiones y conceptos sin salida, la verdad cruel de saberse limitado, nubes y tiempo que resuenan en un estallido de pensamientos con voces que afirman la continuidad mecánica de la carne, futilidad, incongruencia, importancia de lo efímero, ser una barca, que se mece en la inmensidad, olvidarse de la existencia misma, de la idea, cruel, de un final que absuelva mi alma dando un si a un dios hueco, estallar en realidades , ser la risa, una burbuja, que puede atravesar galaxias.
La continuidad, el balance, el centro, un ojo, visión. La luz que despierta esos vacíos de átomos y moléculas, la embriaguez de una gota que cae, atravesando el espacio, explotando en música, no se quien soy, la vida me traspasa, y vuelve a su titánica marcha.