tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mi tropel, mi desesperación, mi impaciencia, mi empatía, todas las facetas, todas ellas, mas mi vesania, conforman el folklore de ésta, mi naturaleza tan visceral. Pero no creas que la vida lo dará todo, los caminos solo intentan demostrar la terquedad de la alegría, el malestar de encomendar en actitudes, versados recados de ansiosa tentación, liberando estos cortos relatos, para solo dejarlos deslizarse entre las lluvias de la noche.
A veces un sosiego ambivalente, me transporta al frenesí eléctrico de las dudas y, me empuja con pasión al desahogo implacable de la niebla.
Se que entre blancas paredes, llegará el sonido manso de tu vos, pidiendo a gritos calma, edificando esta soledad, ladrillo por ladrillo, siempre vuelvo a comenzar, en los negros caminos del subsidio en los recuerdos.
Como escapar de este demente instante de un todo, que preserva en mí, la dependencia de las palabras, que otra cosa podré dejar, que un poco mas de misterio a las quimeras, que son el sabor y el condimento de mi vida.
A veces un sosiego ambivalente, me transporta al frenesí eléctrico de las dudas y, me empuja con pasión al desahogo implacable de la niebla.
Se que entre blancas paredes, llegará el sonido manso de tu vos, pidiendo a gritos calma, edificando esta soledad, ladrillo por ladrillo, siempre vuelvo a comenzar, en los negros caminos del subsidio en los recuerdos.
Como escapar de este demente instante de un todo, que preserva en mí, la dependencia de las palabras, que otra cosa podré dejar, que un poco mas de misterio a las quimeras, que son el sabor y el condimento de mi vida.
Última edición: