Gonvedo
Poeta asiduo al portal
"Matamos lo que amamos.
Lo demás no ha estado vivo nunca."
ROSARIO CASTELLANOS
Nada es real sino tus ojos,
y lo que tus ojos ven dentro de ti,
dentro de mí, y un cuerpo entregado
a otro cuerpo libremente, y este norte
cardinal de estrellas vagabundas,
y esta hagiografía del dolor
haciendo pie sobre unos versos,
y todos los años enterrados en esta travesía.
Eras tú mi igual, mi exacta proyección.
con los mismos acentos, con los mismos pulsos
y con el mismo grito, el pájaro que vuela
entre las dos orillas de mi sueño.
Y yo te amé con mi ceguera de dios diminuto,
con mi verbo quebrado, con el desgastado
tajo de un sol a la deriva, siempre bajo mis alas,
bajo tus alas siempre; incluso, aún después
que te alejaran de mi las sombras de los astros,
seguí amándote con todo el rencor que me era posible.
Lo demás no ha estado vivo nunca."
ROSARIO CASTELLANOS
Nada es real sino tus ojos,
y lo que tus ojos ven dentro de ti,
dentro de mí, y un cuerpo entregado
a otro cuerpo libremente, y este norte
cardinal de estrellas vagabundas,
y esta hagiografía del dolor
haciendo pie sobre unos versos,
y todos los años enterrados en esta travesía.
Eras tú mi igual, mi exacta proyección.
con los mismos acentos, con los mismos pulsos
y con el mismo grito, el pájaro que vuela
entre las dos orillas de mi sueño.
Y yo te amé con mi ceguera de dios diminuto,
con mi verbo quebrado, con el desgastado
tajo de un sol a la deriva, siempre bajo mis alas,
bajo tus alas siempre; incluso, aún después
que te alejaran de mi las sombras de los astros,
seguí amándote con todo el rencor que me era posible.