orellanapoet
Poeta recién llegado
UN VIAJE POR EL UCAYALI
En el vaivén del Ucayali
se escribe una leyenda
de un viaje de ensueño
que narran mis recuerdos:
llego al puerto emocionado
con mi maleta y preparado
levanto lento la mirada
y ante mis ojos, un navío
cruzo temoroso un madero
¡qué puentecito inquebrantable!
veo mercaderes y ganados
y un gran camión de helados
subo lento una escalera
resbaladizo por el lodo
llego al nivel apropiado
¡allí están los pasajeros!
veo niños parlanchines
y un curioso lector anciano
busco el lugar apropiado
y ato mi hamaca, ya relajado
e impaciente llega el atardecer
y suenan los motores con él
siento una suave brisa
¡navega el barco señores!
Salgo a proa corriendo,
me despido y no sé de quien
pues soy feliz, soy libre al fin
¡empieza mi viaje al Edén!
observo viajantes "timbeando"
con su cerveza fría a la mano
entre bromas y coqueteos
se forman lazos eternos
¡luna llena!, ya es de noche
y nos trajo un frío audaz
veo necesario un descanso
en mi hamaca, y su vaivén
Llega lento el amanacer
me despierta un sonido cruel
¡llegó la hora de comer!
y con mi taper, ¡a correr!
fascinados por el paisaje
se oye una hermosa melodía
es la famosa "Contamanina"
y su calurosa bienvenida
Espero paciente el descargo
de pasajeros y mercancía
suena el aviso, ya es la hora
¡de seguir el viaje sin demoras!
me sorprenden parejas a montones
¿quizá fruto del calor del viaje?
sonrío, y me digo a mí mismo:
¡la noche trajo consigo romances!
y escucho griteríos a lo lejos
se escucha también una sirena
es el saludo de otro barco
que surca lento el Ucayali
me seduce la espuma del río
lo turbia y dulce de sus aguas
de pronto veo delfines colorados
me invitan a alcanzarlos a nado
veo también blancas gaviotas
que pescan con aguda destreza
¿veo tambien un lagarto?
me equivoco, era sólo un palo
son ya las 5 de la tarde,
y el calor por fin deja de azotarnos
y aparecen montañas azúles
¡son los cerros de canchahuaya!
muchos se acomodan en la popa
para ver en el horizonte, un legado
como si quien lo viese primero
se ganase el mas valioso trofeo
Y alguien grita de la nada
¡miren, es la torre de Orellana!
mi corazón agitado se emociona,
pues yo también la veo
pasamos la gran curva del río
y veo un pueblo, ¡es Shetebo!
veo de lejos, el antiguo molino
también la iglesia y el mercado
y desato con torpeza mi hamaca
ordeno cauteloso mis cosas
me despido de los amigos del viaje,
se despiden de mí las cocineras
Y veo de lejos a los míos,
que esperan pacientes en el puerto
es el fin de aquél viaje de ensueño
¡Estoy en Orellana, mi amado edén!
porque serán eternos los viajes
de la tierra colorada, al edén
donde historias y leyendas nacieron
en navíos del Ucayali, y su vaivén.
Autor: Orellanapoet.
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