Luis Fernando Tejada
Poeta reconocido
La razón es,
sin duda, el tema
para la triste realidad,
explicar que el
sufrimiento del corazón
y los sueños más
preciados son la
búsqueda de la
verdad en torno
a la muerte.
El silencio sagrado
de la tumba
aún está pendiente,
dormir y nunca despertar,
la carne aún no se ha disuelto y
en esa hora de descanso
los pensamientos vagarán
buscando la sombra
de lo desconocido.
(Paz y tranquilidad,
caras para recordar,
muertos queridos
duerman para siempre
en la tumba
donde la memoria
será suave y dulce).
Las canciones son baladas tristes
como el aire gélido del invierno,
con ojos ciegos
los días perdidos del pasado
ampliarán su vuelo
pero al borde del abismo.
En el fondo de todo y en
la sombra de la eternidad,
las almas en su viaje
a la tierra que
cruzarán lentamente
durante las horas del crepúsculo
mirarán a través de la oscuridad
carentes de esperanza
escuchando el canto de la muerte.
sin duda, el tema
para la triste realidad,
explicar que el
sufrimiento del corazón
y los sueños más
preciados son la
búsqueda de la
verdad en torno
a la muerte.
El silencio sagrado
de la tumba
aún está pendiente,
dormir y nunca despertar,
la carne aún no se ha disuelto y
en esa hora de descanso
los pensamientos vagarán
buscando la sombra
de lo desconocido.
(Paz y tranquilidad,
caras para recordar,
muertos queridos
duerman para siempre
en la tumba
donde la memoria
será suave y dulce).
Las canciones son baladas tristes
como el aire gélido del invierno,
con ojos ciegos
los días perdidos del pasado
ampliarán su vuelo
pero al borde del abismo.
En el fondo de todo y en
la sombra de la eternidad,
las almas en su viaje
a la tierra que
cruzarán lentamente
durante las horas del crepúsculo
mirarán a través de la oscuridad
carentes de esperanza
escuchando el canto de la muerte.
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