lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
No quiebres las olas del inmenso mar,
ni rompas su blanca espuma en acabada sinfonía,
escucha como el viento se lleva la marea
cuando las arenas comienzan a brillar.
Mira las pequeñas cosas, su tenue balanceo;
despierta, amor mío, despierta
a la Tierra, al Cielo, y al Mar,
y advierte cómo respira tu alma...
Busca el alimento
que nada ni nadie te pueda dar,
encuéntralo en ti,
en lo más recóndito del sentimiento.
Y vibra, vibra, amor mío,
como el beso que se da al amar.