despertando
Poeta adicto al portal
Cuando en vida
tan asida,
vives en cumbre
tan lúgubre,
como ser de costumbre,
no rehúso ser hombre
ni rechazo lo que soy.
Pero dentro de uno mismo
se halla un gran mecanismo;
que no es absurdo
hablar rotundo
ni es necedad
buscar la verdad.
Mas en todo siglo habido,
siempre hay algo prohibido,
he aquí el mío,
Amor, fue quien
me redimió.
tan asida,
vives en cumbre
tan lúgubre,
como ser de costumbre,
no rehúso ser hombre
ni rechazo lo que soy.
Pero dentro de uno mismo
se halla un gran mecanismo;
que no es absurdo
hablar rotundo
ni es necedad
buscar la verdad.
Mas en todo siglo habido,
siempre hay algo prohibido,
he aquí el mío,
Amor, fue quien
me redimió.