Lexema
Poeta que considera el portal su segunda casa
Se extingue
el aire en las venas
Coagula la vida
púrpura carne
Se agigantan las pupilas
La presión se detiene,
se duermen
los tambores
se encarna el silencio
Se apaga la llama
Tibias cenizas yacen de bruces
descubriendo estrellas
La sal en las cuencas
gélidas ventízcas que vuelan sin rumbo
Oyendo el silencio
Todos te llaman
tú les respondes
ellos lo ignoran y siguen llamando
Negación, resignación y aceptación
Las moscas llegan y el necro envoltorio
de lo que antes fue huésped, ahora es anfitrión
de una fiesta descomunal
De pronto, hay vida después de la muerte
Larvas hambrientas se apoderan del todo,
dejando nada. Surgiendo a borbotones.
Ciclo terminado.
el aire en las venas
Coagula la vida
púrpura carne
Se agigantan las pupilas
La presión se detiene,
se duermen
los tambores
se encarna el silencio
Se apaga la llama
Tibias cenizas yacen de bruces
descubriendo estrellas
La sal en las cuencas
gélidas ventízcas que vuelan sin rumbo
Oyendo el silencio
Todos te llaman
tú les respondes
ellos lo ignoran y siguen llamando
Negación, resignación y aceptación
Las moscas llegan y el necro envoltorio
de lo que antes fue huésped, ahora es anfitrión
de una fiesta descomunal
De pronto, hay vida después de la muerte
Larvas hambrientas se apoderan del todo,
dejando nada. Surgiendo a borbotones.
Ciclo terminado.
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