salgomanzano
Poeta veterano en el portal
Aquí en el campo,
en el solitario monte,
bebiendo la luz,
el ancho horizonte,
viendo la pura lumbre del sol caído,
sintiendo la caricia
del Céfiro sedante y sereno.
Aquí vida serena,
soledad amena-el alma se enajena
de bienestar sabroso-.
Aquí, silencio elocuente:
maestro del pensar prudente,
confidente fiel del sentir austero.
Aquí los caserío blancos,
los montes, los valles,
los ríos y las fuentes,
los grises labrantíos,
la sombra de la encina,
el hojear ruidoso de la olmeda.
Aquí se abren los sentires.
Aquí, respirar de frescura
-esta es la vida que yo quiero,
alejado del bullicio y la mentira,
de la materia inerte -rutilante-
de la Ciudad,Ciudad de dimes y diretes,
del artificio y la injusticia,de gritos y peleas,
del chisme, de parafernalias y comidillas,
del egoísmo y la palabra vestida
de falsedad y arrogancia-.
en el solitario monte,
bebiendo la luz,
el ancho horizonte,
viendo la pura lumbre del sol caído,
sintiendo la caricia
del Céfiro sedante y sereno.
Aquí vida serena,
soledad amena-el alma se enajena
de bienestar sabroso-.
Aquí, silencio elocuente:
maestro del pensar prudente,
confidente fiel del sentir austero.
Aquí los caserío blancos,
los montes, los valles,
los ríos y las fuentes,
los grises labrantíos,
la sombra de la encina,
el hojear ruidoso de la olmeda.
Aquí se abren los sentires.
Aquí, respirar de frescura
-esta es la vida que yo quiero,
alejado del bullicio y la mentira,
de la materia inerte -rutilante-
de la Ciudad,Ciudad de dimes y diretes,
del artificio y la injusticia,de gritos y peleas,
del chisme, de parafernalias y comidillas,
del egoísmo y la palabra vestida
de falsedad y arrogancia-.