Luis Á. Ruiz Peradejordi
Poeta que considera el portal su segunda casa
Una flor antigua y seca;
pátina de años
entre páginas, hoy amarillentas,
la ha ido avejentando.
y yo, sin saberlo,
a la vez que ella,
ignorante, envejeciendo.
Como por suerte... o desgracia,
tropezaron mis manos
con ella, al aire de la desgana;
crujieron doloridos
los blancos pétalos,
como huesos que chirrían
al dar el cansino paso.
Una flor que puse
cuando yo tenía el alma florecida,
entre dos hojas,
un poema señalando.
pátina de años
entre páginas, hoy amarillentas,
la ha ido avejentando.
y yo, sin saberlo,
a la vez que ella,
ignorante, envejeciendo.
Como por suerte... o desgracia,
tropezaron mis manos
con ella, al aire de la desgana;
crujieron doloridos
los blancos pétalos,
como huesos que chirrían
al dar el cansino paso.
Una flor que puse
cuando yo tenía el alma florecida,
entre dos hojas,
un poema señalando.
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