hugoescritor
Poeta que considera el portal su segunda casa
Se derramó la noche sobre el jergón de la tarde
tiñendo de negro lo que fue verdor,
desbocadas sombras galopan por la montaña,
el lago,
los bosques
y mi desazón.
Avivé el rescoldo de un amor gastado,
quizás me brindara algo de calor,
no conseguí nada, los años pasados
cambiaron por cenizas lo que fue fulgor.
Otra noche en vela me aguarda, inclemente,
viejo conocido soy con el dolor...
El sabe que jamás consigo escaparme,
yo se que otra vez hablaremos de amor.
A pesar de todo, llegará la mañana,
corriendo el telón con su resplandor,
me encontrará, de nuevo, avivando la llama,
alejando a las sombras y a la cerrazón.