VIEJO RELOJ
No importa si el reloj el tiempo marca
pues inmutable sigue su camino
el tiempo imperturbable a su destino,
ni el universo astral para su barca.
Viejo reloj, las horas enmarca
en su tic-tac, monótono molino
moliendo los segundos, desatino
que la gente común nunca remarca.
Medimos los minutos que empleamos
en hacer cualquier cosa a toda prisa
y todo el día así nos afanamos.
Mejor es tomar tiempo para risa,
sin medir los segundos difrutamos
pues gozar de la vida se precisa.