Kwisatz
Poeta asiduo al portal
VIEJO
Un día me fui a dormir siendo un niño. Mi madre junto a mi cama arropaba las sábanas, me leía un cuento y se despedía de mí y de mi mejor amigo, el oso peluche, con un beso de buenas noches.
Yo dormía feliz y tranquilo sabiéndome tan amado, con una paz celestial del que no tiene preocupación alguna y apenas piensa en el futuro, inconcebiblemente lejos.
Un día me desperté y en la cama había un viejo solitario atrapado en un cuerpo doliente. Recuerdos y más recuerdos a su cabeza asomaban, como un largo sueño al que llamaba vida.
Pero dentro de él habitaba aún ese niño que desconsolado y perdido, no entendía qué le había sucedido.