Mara Quiñones
Poeta recién llegado
Ya extrañaba eso.
Ver como tu cara se torna fea, como si demonio te poseyera.
Necesitaba abrazarte en sarcasmos, como alfileres al abrir tu cartera.
Todo, y todo por ver esa cara de mar con arrugas de alta marea.
Ya sabes, te enojo con el deseo de sentirte muy viva.
Como recordar que tengo rosas al toquetear sus espinas.
Ya ves, los años corren, nuestros hijos ya se han ido.
Mientras te limitas a ofrecerme sólo un café matutino.
Por eso necesito esa cara fea cada vez que te encoleras.
Despúes de todo, ¿que sería yo sin el burdel y tus tetas viejas?
Ver como tu cara se torna fea, como si demonio te poseyera.
Necesitaba abrazarte en sarcasmos, como alfileres al abrir tu cartera.
Todo, y todo por ver esa cara de mar con arrugas de alta marea.
Ya sabes, te enojo con el deseo de sentirte muy viva.
Como recordar que tengo rosas al toquetear sus espinas.
Ya ves, los años corren, nuestros hijos ya se han ido.
Mientras te limitas a ofrecerme sólo un café matutino.
Por eso necesito esa cara fea cada vez que te encoleras.
Despúes de todo, ¿que sería yo sin el burdel y tus tetas viejas?
-Mara Quiñones