Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Yo, así de vieja, tan sólo soy la dulce yerba flotando en la nieve, la carnosa piel de las flores escarchadas de rocío. Pero, mi vida, lo sé: incomodo tu crecimiento, tu revancha. No soy más que defecto en tu eterna belleza. Tu helada belleza, mi vida.