Gigi
Dueña de mi vida y de mis sueños
Ronda ebria la emoción, vibra acorde al desazón,
imprudente y sin temor, gira en norias de dolor.
-Despierta del letargo,...no hay escape a la pasión-.
Le acobardan los designios del amor,
en un alma que reluce, se destiñe la ilusión.
Vierte hielo en el perdón.
¿Que duda atenaza tu rendido corazón?
Una luz que llora los silencios,
se refugia en el abismo,
refutando los disparos de un gemido engañador.
Apuesta los latidos al ocaso,
va y regresa con inciertos,
firma con la pluma en la distancia,...
- Solo justifica sus quimeras-.
Cae la noche en su tormento,
la ternura con lamentos se consuela,
es un todo, que con nada se renueva.
Y sus tibios desatinos, acrecientan una espera.
imprudente y sin temor, gira en norias de dolor.
-Despierta del letargo,...no hay escape a la pasión-.
Le acobardan los designios del amor,
en un alma que reluce, se destiñe la ilusión.
Vierte hielo en el perdón.
¿Que duda atenaza tu rendido corazón?
Una luz que llora los silencios,
se refugia en el abismo,
refutando los disparos de un gemido engañador.
Apuesta los latidos al ocaso,
va y regresa con inciertos,
firma con la pluma en la distancia,...
- Solo justifica sus quimeras-.
Cae la noche en su tormento,
la ternura con lamentos se consuela,
es un todo, que con nada se renueva.
Y sus tibios desatinos, acrecientan una espera.