Wilson Carrero
Poeta recién llegado
Muchos están buscados, huyendo, corriendo,
o perseguidos siendo.
La maldad estruendo haciendo vienen diciendo,
cuando en realidad se lo vienen advirtiendo, no hagan eso,
hay gente allá afuera que no comen cuentos.
Se escudan en la pobreza, la religión,
la mala educación que alrededor van viendo.
No hay verguenza, dicen,
y no miran bien en lo que ellos mismos se andan metiendo.
Abusan, se burlan,
menosprecian a los humildes y vecinos que ven padeciendo.
Se creen muy grandes e importantes por pertenecer al grupo criminal que cada día va creciendo.
El karma los alcanza, ya no se están riendo,
vuelan balas y amenazas muriendo en el tollo los que no estaban persiguiendo.
Las puertas no se le están abriendo
y su realidad amaneciendo, con sangre a duras penas vienen ahora aprendiendo
siendo muy tarde el lamento
porque en su tierra y barrio sus males no le están absolviendo.
Tienen que huir lejos porque los están combatiendo,
los enemigos de ellos no se están compadeciendo.
A la iglesia los ves asistiendo para cubrir los crimenes que estuvieron cometiendo,
a Dios anteponiendo pero ya es muy tarde, de nada vale,
del suelo la sangre sigue gimiendo.
Hay que salir escabullendo, hay que salir corriendo,
lejos de la muerte hay que ir saliendo.
A otras tierras van a parar, con las conciencias marcada de todo su mal,
pero Dios no olvida lo que ellos hicieron,
tarde o temprano les da de comer lo que otros a causa de ellos comieron.
No importa a donde vayan los que vienen huyendo, ya te dije,
tarde o temprano Dios los coje durmiendo.
o perseguidos siendo.
La maldad estruendo haciendo vienen diciendo,
cuando en realidad se lo vienen advirtiendo, no hagan eso,
hay gente allá afuera que no comen cuentos.
Se escudan en la pobreza, la religión,
la mala educación que alrededor van viendo.
No hay verguenza, dicen,
y no miran bien en lo que ellos mismos se andan metiendo.
Abusan, se burlan,
menosprecian a los humildes y vecinos que ven padeciendo.
Se creen muy grandes e importantes por pertenecer al grupo criminal que cada día va creciendo.
El karma los alcanza, ya no se están riendo,
vuelan balas y amenazas muriendo en el tollo los que no estaban persiguiendo.
Las puertas no se le están abriendo
y su realidad amaneciendo, con sangre a duras penas vienen ahora aprendiendo
siendo muy tarde el lamento
porque en su tierra y barrio sus males no le están absolviendo.
Tienen que huir lejos porque los están combatiendo,
los enemigos de ellos no se están compadeciendo.
A la iglesia los ves asistiendo para cubrir los crimenes que estuvieron cometiendo,
a Dios anteponiendo pero ya es muy tarde, de nada vale,
del suelo la sangre sigue gimiendo.
Hay que salir escabullendo, hay que salir corriendo,
lejos de la muerte hay que ir saliendo.
A otras tierras van a parar, con las conciencias marcada de todo su mal,
pero Dios no olvida lo que ellos hicieron,
tarde o temprano les da de comer lo que otros a causa de ellos comieron.
No importa a donde vayan los que vienen huyendo, ya te dije,
tarde o temprano Dios los coje durmiendo.
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