Aquí de nuevo, aquí al viento, aquí en el balcón fuera de mi ventana
aquí de nuevo siento la brisa fresca del verano
suave y enternecedora, arrúllame como todos los demás días
que salí al balcón fuera de mi ventana
para sentir la brisa, la brisa refrescante y soñadora
acaricia mi rostro y enternece mi cuerpo, soñar deseo, soñar intento,
con la brisa fresca, soñar debo, soñar logro
soñar con vientos y brisas de hojas de papel color viento
las siento ir y venir, apilarse contra los arboles, sonrío y bailo entre ellas
hojas de papel me rodean y acarician mi rostro, arrullan mi fantasía
hojas color agua caen fluidas por mis mejillas, se acurrucan en charcos por las calles
y fluyen por las laderas, aquellas hojas de papel ahora se van convertidas en sueños
y me llevan con ellas sobre las nubes, me arrastran sobre el mundo, soy un hombre de aire
cuerpo humano de brisa veraniega, con forma de papel, me arrastro y caímos,
en lluvia de hojas y ceniza, ceniza del papel de hojas, quemadas por mi quemante corazón
ya que este no transformado en lluvia de hojas a quemado el papel y fluye ceniza del cielo
y caigo, me precipito estrello en las calles de piedra, y en sinfonía musical caen todas las demás,
por segundos se borra de mi mente aquella imagen de hojas de papel fluidas. Y despierto... todavía en mi balcón, todavía la brisa, todavía o ya no aún mi sueño.
aquí de nuevo siento la brisa fresca del verano
suave y enternecedora, arrúllame como todos los demás días
que salí al balcón fuera de mi ventana
para sentir la brisa, la brisa refrescante y soñadora
acaricia mi rostro y enternece mi cuerpo, soñar deseo, soñar intento,
con la brisa fresca, soñar debo, soñar logro
soñar con vientos y brisas de hojas de papel color viento
las siento ir y venir, apilarse contra los arboles, sonrío y bailo entre ellas
hojas de papel me rodean y acarician mi rostro, arrullan mi fantasía
hojas color agua caen fluidas por mis mejillas, se acurrucan en charcos por las calles
y fluyen por las laderas, aquellas hojas de papel ahora se van convertidas en sueños
y me llevan con ellas sobre las nubes, me arrastran sobre el mundo, soy un hombre de aire
cuerpo humano de brisa veraniega, con forma de papel, me arrastro y caímos,
en lluvia de hojas y ceniza, ceniza del papel de hojas, quemadas por mi quemante corazón
ya que este no transformado en lluvia de hojas a quemado el papel y fluye ceniza del cielo
y caigo, me precipito estrello en las calles de piedra, y en sinfonía musical caen todas las demás,
por segundos se borra de mi mente aquella imagen de hojas de papel fluidas. Y despierto... todavía en mi balcón, todavía la brisa, todavía o ya no aún mi sueño.