Lírico.
Exp..
Viernes
Es viernes por la tarde,
ya has salido del curro,
ves al grupo de amigos
arracimados
en la terraza; jarras
de birra helada, y sientes
que dejas el desierto
donde has vagado
seis días con sus noches,
deshidratado, roto;
es como si la vida
te empujara jubilosa
a un vergel, gentil fuente
donde poder reposar,
hasta que alguno
lanza su pulla
y no te queda más
que emborracharte a muerte,
para volver, de nuevo
mañana, al mismo
desierto en que padeces.
Es viernes por la tarde,
ya has salido del curro,
ves al grupo de amigos
arracimados
en la terraza; jarras
de birra helada, y sientes
que dejas el desierto
donde has vagado
seis días con sus noches,
deshidratado, roto;
es como si la vida
te empujara jubilosa
a un vergel, gentil fuente
donde poder reposar,
hasta que alguno
lanza su pulla
y no te queda más
que emborracharte a muerte,
para volver, de nuevo
mañana, al mismo
desierto en que padeces.
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