Lord Vélfragor
Poeta adicto al portal
Si el tinto renueva la melancolía,
serán instantes calmos,
que presagian el destierro de los salmos,
con el hiriente marzo, que no llegara a pena,
Suave descontento en sonetos,
que marca la chispa convencida,
en decoros arcaicos sin pensar,
sin temer ni olvidar,
que solo la noche es eterna,
que solo yo.... soy eterno...
Entre el nacimiento de tus pechos,
beberé mi destino... aquél que no he olvidado,
siendo siempre el rincón del silencio,
el que acoge mi grito...
Decidme bienaventurada alma,
que el rocío de tu ser acompaña mi sendero,
regando el valle de lágrimas,
y mis venas con sangre
Llámame iluso,
llamadme ilustre....
nada cambia el deseo....
soy lo que soy... para tu maldición,
para tu bendición...
Si en el oscuro proceder,
el trueno llama... la lluvia arrecia,
será el cántico acompañado,
por runas mágicas...
desbordando los tiempos,
de los cuales soy Yo todos...
Rimas y sonetos,
con recuerdos taciturnos de un mañana,
que será un hoy que quedo en el ayer...
confusas palabras... más no el ojo claro...
Mareas de fuego vorágine,
será lo único que consigas de mis venas,
si el temple de un dios no cede...
¡Llámame cínico!
Dejadme partir... el cielo espera,
la noche cubre... y yo.... os guardo...
con la tempestad... con el tormento...
y así termina... mi consuelo... tu deseo....
Lord Velfragor